¿Estrés, Ansiedad o Angustia? Aprende a diferenciarlos

La terapia ayuda a desenredar a través de la palabra

“Estoy estresado”, “tengo ansiedad”, “siento mucha angustia”. Usamos estas frases casi a diario, a menudo mezclándolas. Sin embargo, para tu mente y tu cuerpo, no son lo mismo, aprende a diferenciar entre estrés, ansiedad y angustia.

Como psicóloga, veo frecuentemente cómo confundir estos términos nos lleva a buscar las soluciones equivocadas. No se trata igual un agotamiento laboral (estrés) que un miedo irracional al futuro (ansiedad).

En este artículo, te ayudaré a ponerle el nombre correcto a lo que sientes, te daré herramientas prácticas para cada caso y te explicaré cómo la terapia puede ser tu mejor aliada para recuperar el bienestar.

1. El Estrés: La respuesta a una sobrecarga 

El estrés es una reacción fisiológica ante una demanda externa. Imagina que eres una cuerda: el estrés es la tensión que sientes cuando la vida “tira” de ti desde ambos extremos.

  • La clave: Suele tener una causa identificable (trabajo, deudas, mudanza) y, generalmente, desaparece cuando se soluciona el problema.
  • Síntomas: Cansancio físico, irritabilidad, tensión muscular (cuello y espalda), dificultad para dormir.

💡 Estrategia rápida para el Estrés

La técnica del “Límite y Descarga”:

El estrés se acumula por falta de límites.

  1. Prioriza: Haz una lista de tareas y elimina o delega una hoy.
  2. Micro-descansos: Programa alarmas cada 90 minutos para estirarte o beber agua durante 5 minutos. Tu cerebro necesita saber que “la amenaza” ha pausado.

2. La Ansiedad: El miedo anticipatorio 

A diferencia del estrés, la ansiedad no necesita un peligro real presente. Es un estado de alerta ante un futuro incierto. Es tu mente viajando al mañana y preguntando: “¿Y si pasa algo malo?”.

  • La clave: La ansiedad permanece incluso cuando ya no hay presión externa. Es más mental y difusa.
  • Síntomas: Taquicardia, pensamientos catastróficos en bucle, sensación de irrealidad, inquietud motora (no poder estar quieto).

💡 Estrategia rápida para la Ansiedad 

Respiración Diafragmática (4-7-8):

La ansiedad acelera tu respiración; para calmar la mente, primero calma el cuerpo.

  1. Inhala por la nariz contando hasta 4.
  2. Retén el aire contando hasta 7.
  3. Exhala suavemente por la boca contando hasta 8.
    Repite 4 veces. Esto envía una señal de seguridad a tu sistema nervioso.

3. La Angustia: La opresión sentida 

La palabra angustia viene del latín angostura (estrechez). Mientras la ansiedad es agitación mental (“ruido”), la angustia es una experiencia más visceral y paralizante.

Se siente profundamente en el cuerpo. Es esa sensación de vacío en el estómago o el famoso “nudo en la garganta” y opresión en el pecho. La angustia suele estar conectada con emociones profundas no procesadas, como duelos, culpas o crisis existenciales.

💡 Estrategia rápida para la Angustia 

Validación Somática (Sentir para soltar):

La angustia duele porque intentamos reprimirla.

  1. Siéntate y pon una mano en tu pecho o donde sientas la opresión.
  2. No intentes que se vaya. Solo di: “Estoy sintiendo angustia y es válido sentirme así ahora”.
  3. A veces, la angustia necesita llanto para liberarse. Permítete llorar si el cuerpo lo pide; es la forma natural de liberar la “angostura”.

Tabla Resumen: Diferencias Clave entre estrés, ansiedad y angustia

Característica Estrés Ansiedad Angustia
Origen Externo (exceso de tareas/presión). Interno (pensamientos/futuro). Profundo/Emocional.
Enfoque Presente (lo que tengo que hacer). Futuro (lo que podría pasar). Sensación física/Existencial.
Sensación “No tengo tiempo”. “Tengo miedo”. “Me siento oprimido/vacío”.
Duración Cesa al acabar la tarea. Persiste en el tiempo. Viene por oleadas intensas.

¿Cuándo es momento de ir a Terapia? 

Las estrategias anteriores son “primeros auxilios”, pero no curan la herida profunda. Si notas que:

  • El estrés se ha vuelto crónico (Burnout).
  • La ansiedad te impide hacer tu vida normal (salir, trabajar, relacionarte).
  • La angustia es recurrente y no entiendes su origen.

Es momento de buscar ayuda profesional.

En mi consulta, no solo trabajamos para eliminar el síntoma, sino para entender por qué apareció. La terapia es un espacio seguro donde puedes soltar esa mochila pesada que cargas.

  • Identificaremos los detonantes inconscientes de tu ansiedad.
  • Te daré herramientas personalizadas para tu estilo de vida.
  • Transformaremos la angustia en comprensión y crecimiento personal.

No tienes que vivir en estado de alerta permanente.

Conclusión 

Reconocer si tienes estrés, ansiedad o angustia es el primer paso para sanar. El segundo es aceptar que mereces sentirte bien.

¿Te identificas con alguno de estos estados?

Si estás listo/a para empezar tu proceso y aprender a gestionar tus emociones de raíz, te invito a reservar tu primera sesión. Estoy aquí para acompañarte.